Es una de las primeras preguntas por teléfono. Y la respuesta honesta es que no hay un precio único: el coste de reparar un trampillón depende de varios factores. Así se compone.
Los factores que determinan el precio
- El tipo de avería: eléctrica, hidráulica, mecánica o estructural. Un fusible no tiene nada que ver con un cilindro o una placa de control.
- La pieza afectada: cilindro hidráulico, latiguillo, electrónica, botones, rodillos, articulaciones… los precios varían mucho.
- La marca y el modelo: la disponibilidad y el precio de las piezas originales difieren según el fabricante.
- In situ o en el taller, y el carácter urgente (noche, fin de semana).
¿Reparar o sustituir?
En un trampillón reciente y bien mantenido, la reparación es casi siempre la solución más económica. En uno muy antiguo, con múltiples averías o corroído, una instalación nueva puede ser más rentable a largo plazo. Le damos una opinión franca caso por caso.
El valor del presupuesto
Antes de cualquier intervención no urgente, elaboramos un presupuesto claro: diagnóstico, piezas, mano de obra. Nuestros vehículos-taller llevan las piezas más habituales — a menudo permite reparar en una sola visita.
Controlar la factura a largo plazo
La mejor forma de reducir los costes de reparación es el mantenimiento preventivo y una VGP al día: se sustituyen las piezas de desgaste antes de que rompan en pleno reparto.
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