Mantenimiento

Mantenimiento preventivo del trampillón: por qué y con qué frecuencia

10 de noviembre de 2025Lectura 3 min

La gran mayoría de las averías de trampillón son evitables. Un mantenimiento preventivo regular cuesta mucho menos que una intervención de urgencia — y que un vehículo inmovilizado en día de reparto.

Los puntos clave de un mantenimiento

  • Engrase de articulaciones y ejes para limitar el desgaste mecánico.
  • Control de cilindros, latiguillos y nivel de aceite hidráulico.
  • Verificación de la plataforma, las seguridades y la señalización.
  • Reapriete de las fijaciones y control del desgaste de las piezas sensibles.

¿Con qué frecuencia?

La periodicidad depende de la intensidad de uso y de las cargas. Para un vehículo de reparto diario se recomienda un intervalo corto. Elaboramos con usted un plan de mantenimiento adaptado a su flota, realizado in situ.

Combinar mantenimiento y VGP

El mantenimiento preventivo es el mejor momento para preparar la inspección reglamentaria (VGP): se corrigen los puntos de desgaste antes de la inspección, evitando una nueva visita y más inmovilización.

Un trampillón bien mantenido significa más vida útil, más seguridad y costes controlados durante toda la vida del vehículo.

La cuenta es sencilla: un contrato de mantenimiento planificado casi siempre cuesta menos que una sola intervención de urgencia con el vehículo parado.

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